Y ahora con lagrimas en los ojos te odio,
a ti Carlota, Sandra o Beatriz.
Por no haberme dejado estar,
por no haberme dejado ser.
Por obligarme a huir.
Y ese odio duele en los colores,
en los verdes, en los azules
a veces hasta los bermellones.
Y me oscurece el alma,
y la tiñe de rabia
una rabia que me pierde
que me aparta de todo,
que no me deja pensar en ti
Carlota, Sandra o Beatriz.
Y así en un constante baile
me paraliza en este sitio
y te sigo buscando,
con lágrimas en los ojos,
sin colores,
en este eterno baile
sin perder la esperanza
de no encontrarte.
a ti Carlota, Sandra o Beatriz.
Por no haberme dejado estar,
por no haberme dejado ser.
Por obligarme a huir.
Y ese odio duele en los colores,
en los verdes, en los azules
a veces hasta los bermellones.
Y me oscurece el alma,
y la tiñe de rabia
una rabia que me pierde
que me aparta de todo,
que no me deja pensar en ti
Carlota, Sandra o Beatriz.
Y así en un constante baile
me paraliza en este sitio
y te sigo buscando,
con lágrimas en los ojos,
sin colores,
en este eterno baile
sin perder la esperanza
de no encontrarte.